*

Libro:

^LAS CARTAS DE ALASKA ^

miércoles, 8 de agosto de 2012

Capitulo 15 : La ví


Al pasar por la esquina, vi a la Madre de Marta, me sorprendió mucho, mejor dicho, bastante.
La vi por primera vez, claro, la vi en fotos, en la realidad hoy.
Tenía un Gran pelo, se puede decir que tenía un pelazo castaño, con unas onditas, la cara la tenía normal, ni muy alargada ni muy redonda, tenía ademas los mofletes blanquitos como sus dientes, su nariz era perfeccta, era la que quería tener todo el mundo, bueno mejor dicho, yo, era como las de los dibujos manga hacía como una S, a partir de la mitad para abajo, y la punta de la S era ya las fosas nasales.
Me gustaba mucho la ropa que llebava, una camisa a cuadros rosas y azules, además de su chaqueta negra con mucho pelo dentro. Los pantalones? Ah jajja si, tambien me gustaban eran azules oscuros. Claro, llebava y unas grandes y altas botas verdes oscuras.


La saludé, y con lo rápida que iba ni se enteró, asi que no me quedó otra que llamarla a gritos.
-LAURA!!!!-dije con la cara roja, y poco a poco me iba poniendo afónica-
-Si ? Quién me llama?
-Atrás!
Laura no estaba muy decidida, pero su cuerpo si.


-Donde está mi hija ?
-En la casa de su “Madre”, que no se donde está.
-Yo soy la madre de Marta, además si me dices donde está te doy 100 dólares.
-Mira justamente ahora me acordé,jiji, está en la calle que gira el puesto de café.
-Gracias, lo prometido es deuda.
Louse estaba pensando que hacer con tanto dinero, comprarse una BlackBerry, ropa, golosinas.. y lo que mas deseaba darselos a sus papás.
Cogió la bolsa que colgaba de la mano de Laura, luego esta se fue corriendo, louse, iba abriendo la bolsa poco a poco, a medida que iba llendo para el trabajo de la madre.
-Quéee!!!!
Esta me ha timado, 1 dolar!
Bueno tampoco creia que me iba a dar tanto dinero, pero bueno me compraré una chuche.


Caminando, por la acera llena de nieve, yo llebava mi paraguas favorito uno rosa, ya que llamaba la atención, por que el resto de la calle estaba oscura, gris, a punto de tronar. Iba rápido, con paso ligero, pero bastante rápido, solo lo qie podían dar a llegar de si mis piernas.
Bajé las escaleras de la oficina de mi madre.
-Mami, sabes que ? -dije- Vi a la madre de Marta.
Lucia, osea m madre, no contestó, se quedó con los ojos verdes como una pradera en primavera, clavados en la parez. Yo le hablaba, pero no me escuchaba.
-Mamáa! Estás ahí? Holaa?
-Si, perdón, hija, que decías, es que, lo siento, que. Me tengo que ir.


2 comentarios:

Powered By Blogger