2horas
después dejé de sentir que me estaban espiando, a si que no muy
segura del todo decidí a que cuando venga una gran ráfaga de viento
me diera la vuelta, es decir, estar boca arriba.
Esperé
20 minutos y vino una ráfaga de viento y la aproveche, como iba a
arte dramático, sabía como había que hacer para darse la vuelta.
Cuando
me la di, en la ventana no había nadie, ya que era muy buena espía
sabía si alguien estaba escondido en X lugar, me levanté poco a
poco y me fui a casa de mi tía. Fui por el camino mas largo, porque
nadie sabe que hay un atajo por hay, además nadie sabe de el. Salte
el árbol grande y robusto con frondosas y fuertes hojas verdes
fosforitas con un poco de nieve blanquísima por encima de su copa,
respectivamente. Luego pase por una hermosa y nueva casa, que mas
bien es un palacio, con el jardín mas grande que mi casita enterita.
Abrí la verja que había, no era fácil pero bueno, mas bien pasé
por encima, fui por el jardín cogiendo pequeñas florecillas de
colores que crecían en la sombra con mucha agua. A continuación
pase por una camino de la casa que llega a el jardín trasero, al ir
por allí tenía que tener mucho cuidado, ya que arriba había una
terraza con una pequeña redonda marrón
mesa y unas sillas de jardín.
Logré
salir por la casa sin que me vieran.
-Ding-dong,
ding-dong..
-Si?
-Louse.
De
pronto salió una chica que yo no conocía, luego me mandó pasar.
En
lo primero que me fijé fue en el salón, me resultaba familiar.
Caminaba lentamente hacia el, y si, era el salón de Ro-roxane.
No
he gritado por poco, pero bajé las escaleras que llevan al sótano
en donde supuestamente está Marta secuestrada.
Bajaba
lentamente, casi sin hacer ruido, aunque si la chica que me abrió no
era Roxane....Quien era?
En
principio pensé que era Roxane disfrazada, pero no, no lo era.
La
chica me llamaba y yo, no se porque me acercaba hacia el sonido.
No
podía creer lo que estaban viendo mis ojos, era mi madre!1
-Hija
vayámonos corriendo.
No
conteste.
Salimos
rápidamente por la puerta, corrimos y le iba diciendo a mi padre.
-Pero
esta no era la casa de la tía?
-,
ella se mudó a Inglaterra.
-Entonces...
Corríamos
a toda mecha.
Llegamos
a una esquina y nos encontramos a una persona muy especial.

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